Este biplano alemán fue diseñado en el año 1934 como un entrenador elemental. Su fuselaje es de tubo de acero con elementos de madera y capós metálicos. La estructura de las alas es de madera y al igual que el fuselaje está recubierto de tela. La primera versión alemana iba equipada con un motor Hirth de 80 CV. Alcanzó un gran éxito y llegó a construirse bajo licencia en cuatro países, vendiéndose muchos ejemplares, Solamente en Japón se llegaron a fabricar 1.037 unidades.
Carl Clemens Bücker fue un piloto de la Marina Imperial Alemana durante la Primera Guerra Mundial. Al finalizar la contienda, y debido a la prohibición de fabricar aviones impuesta por los vencedores a Alemania, se fundó en Suecia en el año 1921 la fábrica de aviones Svenska Aero Aktiebolaget, conocida principalmente por su caza J.6 Jaktfalk usado por la aviación escandinava.
En el año 1933 se estableció en Berlín donde creó su propia empresa, la Bücker Flugzeugbau GmbH y comenzó a fabricar los aviones que llevan su nombre, siendo la primera la Bücker 131 “Jungmann”, diseñada por el sueco Anders J. Andersson y el propio Bücker.
Las primeras Bückers llegaron a España durante la Guerra Civil formando parte de la ayuda alemana al ejército sublevado. Durante la Segunda Guerra Mundial fue el entrenador standard de la Luftwaffe y de la Marina Japonesa.
En España, Construcciones Aeronáuticas S.A. (CASA) construyó bajo licencia unos 500 ejemplares entre 1941 y 1963, la mayoría con motor Tigre de 125 CV fabricados en Barcelona por la casa Elizalde (después ENMASA).
Generaciones de pilotos han aprendido a volar con “la Bücker”, como es conocida coloquialmente entre los aviadores. Se trata de un biplano que en tierra exige atención y rapidez de reflejos, pero que en el aire es muy dócil y muy maniobrable, fácil de volar y noble, que “avisa” a los novatos de sus errores dándoles la oportunidad de rectificar.
La PAC dispone de tres Bückers, dos en vuelo (EC-DAU y EC-FTZ) y una (EC-FUU) en proceso de restauración para su puesta en vuelo. Se trata de aviones fabricados en España por Construcciones Aeronáuticas, CASA, bajo la denominación de CASA 1131. Sirvieron como entrenadores elementales en la Academia General del Aire durante muchos años. A finales de los 80 fueron dadas de baja y una gran mayoría fueron a parar al extranjero. El Ejército del Aire cedió un grupo a la Dirección General de Aviación Civil que las repartió entre los aeroclubs y otras instituciones.
La EC-FUU, (en el Ejército E3B554 y en CASA la nº 2167) que necesitaba un largo proceso de restauración, fue destinada directamente a la PAC, mientras que las DAU y FTZ estuvieron muchos años operando en el Aeroclub Barcelona-Sabadell, donde junto con otras Bücker, han estado formando pilotos acrobáticos, y han mantenido viva una forma muy especial de la aviación, debido en buena parte a la labor incansable del maestro de pilotos Josep María Royo, que desde 1953 ha estado volando ininterrumpidamente las entrañables Bückers. Desde enero de 2003 la operación de estos aviones corre a cargo de la Fundació PAC.
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